¡¡¡1.500 puntos!!!

Lo había dicho el “SapitoColeoni en la previa; no era un partido más el que se jugaba en Mar del Plata.

Y el trámite fue intenso, en una cancha difícil, pesada, húmeda. Aldosivi intentaba sin claridad y Central esperaba con paciencia, bien parado en el medio intentando recuperar la pelota bien arriba para salir de contra.

Así fue que el Ferro obligó al “tiburón” a equivocarse, Vega asistió a Herrera que la guapeó, obligó al error conjunto entre el defensor y el arquero, y Jonathan Herrera definió solo para abrir el marcador.

Conquista muy festejada, lo que permitía al Ferroviario manejar los tiempos del encuentro hasta la finalización de la primera etapa.

En el complemento el local intentó buscar el empate, pero nunca logró tener precisión, mientras que la dupla de mediocampistas centrales del equipo santiagueño se hacían patrones del medio; la categoría de Meli y la presencia en todo el campo de juego del capitán Cristian Vega. Justamente un buen trabajo del mediocampo Ferroviario recuperó una pelota en mitad de cancha, y Meli (la figura de la cancha) asistió de manera impecable al venezolano Cure, quien definió de gran manera ante el arquero local.

De ahí en más Aldosivi fue un cúmulo de imprecisiones, en un partido que seguía siendo mediocre en el juego pero muy intenso. El local desperdiciaba oportunidades primero, luego el Ferro respondía pero dilapidaba contras clarísimas; primero Herrera (que se esguinzó el tobillo en esa jugada) y luego Cure, en posiciones inmejorables de gol. Pasaban los minutos y el “tiburón” se hundía en su impotencia e imprecisión, mientras que Central Córdoba cada vez se sentía más cómodo. Pitazo final y gran festejo del pueblo Ferroviario, que ganó el partido de 1.500 puntos, según los dichos de Coleoni, y que le permite encarar una semana histórica de la mejor manera, para recibir en el infierno del Oeste ni más ni menos que a Boca Juniors.