Central Cordoba empató en cero con Racing.

Central Córdoba y Racing igualaron en el Oeste.
Marco imponente en el Alfredo Terrera para recibir al partido más importante de los últimos años.

El Ferroviario era anfitrión del vigente campeón del torneo de la Superliga.

En la primera etapa ambos equipos se repartieron posesión del balón, sin embargo Central, a pesar de no poder controlar el mediocampo con un Sánchez desacoplado, fue quién generó las jugadas de mayor riesgo. Quizá la más clara la tuvo Valencia quién de frente al arco no se terminó de acomodar y su disparo fue desviado por un defensor al tiro de esquina.

No faltó la jugada polémica en esa etapa, donde una clarísima mano de Orbán dentro del área, fue omitida por Vigliano y su asistente; claro penal no cobrado para el Ferro.

Racing con la solitaria conducción de Augusto Solari y un Licha López que tenía que bajar demasiado para tener contacto con la pelota, casi no llevó peligro al arco defendido por el Ruso Rodríguez.

En la etapa complementaria Central seguía sin hacer pie en el medio y Coleoni no dudó en mover el banco.

Adentro Galeano y Alzugaray por Sánchez y Melivilo. De allí en más comenzó otro partido, ida y vuelta, de a ratos palo y palo, donde siempre el local parecía más peligroso.

Se lo perdió Herrera primero (de buen partido) al impactar el balón que se fue apenas por encima del horizontal, y luego la más clara del encuentro, cuando Cristaldo de frente al arco con un cabezazo parecía que vencía a un inmóvil y resignado Arias, pero el balón pícaría en el campo y se iría por encima del travesaño; increíble. Central se hizo patrón del medio, y de a momentos con muy buen fútbol, gracias a la tremenda tarde del ingresado Galeano, que le cambió la cara al equipo.

Pero la Academia también llevó peligro luego de un centro de Cvitanich, que entró al césped en el complemento, pero su compañero no pudo impactar bien y el balón cruzó por delante del arco Ferroviario. Luego, el siempre peligroso Licha López se deshizo de su marca, quedó de frente al arco pero su remate de fue cerca del parante derecho.

Al contrario de lo que muchos creían, el último campeón terminó haciendo tiempo, a la espera del final del partido, mientras el Ferro seguía metiendo para buscar la victoria. Solo quedó tiempo para las expulsiones de Saracho en Racing, y el paragua Vera Oviedo, ambos por doble amarilla (la primera del paragua fue absolutamente injusta). Pitazo final del polémico Vigliano y ovación del colmado Alfredo Terrera para sus jugadores, que de a momentos fueron muy superiores ante uno de los denominados grandes del fútbol argentino.

Próxima parada, Lanús, en provincia de Buenos Aires.