Derrota inmerecida en Lanus.

¿Otra vez el mismo titular como frente a Racing?

Si… otra vez.

Y con merecimientos no se llega, lo sabemos, pero da tranquilidad la forma de juego de nuestro equipo. Porque Central Córdoba no se le achica a nadie, quedó claro.

El Ferroviario tuvo un gran arranque de partido, teniendo las jugadas más claras del encuentro, sobre todo la increíble jugada donde Valencia le sirve en bandeja el gol a Herrera, quién en el intento de colocarla, termina desviando su remate.

También la tuvo Gervasio Núñez con un tiro libre, pero la figura, Agustín Rossi, desvió al tiro de esquina, y luego un remate de Bay que se fue apenas por encima del travesaño. Central jugaba muy bien e imponía condiciones, sin embargo en Superliga la ineficacia se paga caro.

José Sand inventó un pase tremendo para habilitar a Auzqui, que vulneró al Ruso Rodríguez quién no tuvo nada que hacer. Inmerecida ventaja para el local. Lanús tomó confianza, manejó los tiempos del partido pero sin inquietar la valla visitante.

En el segundo tiempo, otra vez Central dominó el encuentro y provocó varias zozobras al arco de Rossi. Lo tuvo Galeano, que sacó de manera espectacular el arquero, un cabezazo de Herrera que se fue cerca del parante izquierdo y un remate del picante Joao Rodríguez, que ingresó en el complemento, bien resuelto por el uno local.

Lanús intentaba de contra solamente, quizá tuvo alguna jugada que se podría haber cobrado penal, pero muy poco para el dueño de casa que solo atacaba de contragolpe. Pasaron los minutos y el granate se alzó con un triunfo inmerecido.

Central Córdoba puede quedarse tranquilo en cuanto al rendimiento, sin embargo está más que claro que lo que valen son los puntos, y el Ferro se quedó con las manos vacías. El camino es el correcto, pero se debe tener en cuenta que hay que marcar en el arco rival para sumar puntos, no hay otra.

Receso y tiempo para trabajar el próximo partido de local, frente a Defensa y Justicia, en el Oeste.