¡Solo los grandes hacen historia!

El Ferro visitaba a San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro, con la premisa de al menos sumar algún punto.

Sin embargo se dio una tarde soñada para el equipo Santiagueño. Es que prácticamente todo le salió bien.

De arranque nomas avisó Gervasio Núñez, primero con un tiro en el palo y luego con un cabezazo apenas desviado. El local solo tenía aproximaciones, mientras que Central gozaba de plena comodidad en el encuentro.

El partido se tornó más favorable aún cuando Herrera le ganó la posición a Ferrari y fue derribado por el marcador cuando se iba solo frente al arco. Infracción y expulsión para el hombre del local.

El dominio se plasmó promediando esa primera etapa gracias a una gran asistencia de Alzugaray para que Herrera defina de manera impecable. 1 a 0 muy merecido para la visita, que se fue al descanso dejando una muy buena imagen. En el complemento, el “ciclón” cambio la actitud y fue a buscar el empate con mucho amor propio.

Un mal pase hacia atrás de Vega y luego un defectuoso rechazo de Correa, dejó la pelota mansa en el área para que Pittón establezca el inmerecido empate. Sin embargo en la siguiente jugada, una preciosa asistencia de Gervasio Núñez para Alzugaray, puso al volante mano a mano con Navarro, y Lisandro picó la pelota de manera deliciosa por encima de la humanidad del uno para poner nuevamente en ventaja a Central Córdoba. El Ferro volvía a mandar, en el resultado y en el juego, y a nadie sorprendió cuando el ingresado Meli (Galeano se retiró dolorido), luego de una estupenda pared con Herrera, definiera fuerte y arriba para establecer el tercero.

El dominio visitante era abrumador de a ratos, y a la diferencia final la estableció nuevamente Lisandro Alzugaray, la gran figura de la cancha, con un disparo rasante ante la salida del arquero. Goleada inapelable, ante un grande y a domicilio. Central Córdoba bailó a San Lorenzo y volvió a hacer eso que solo hacen los grandes… otra vez hizo historia.